Sara
Simeoni fue una saltadora de altura italiana, que
nació en Rivoli Veronese, en la provincia de
Verona, el 19 de abril de 1953. Fue campeona
olímpica en los Juegos de Moscú 1980, y plata
en los de Montreal 1976 y Los Angeles 1984.
Además fue plusmarquista mundial con 2'01 en 1978.
En
su adolescencia su máxima aspiración era
convertirse en bailarina de ballet clásico, e
incluso aprobó el ingreso para La Scala de Milán.
Comenzó
a practicar el salto de altura con trece años,
en 1966, aunque entonces todavía se saltaba con
el estilo de la "tijera". Fue en 1969
cuando cambió al estilo "Fosbury
Flop", siendo una de las primeras mujeres en
hacerlo. En 1970 se proclamó por primera vez campeona de Italia.
Sara
Simeoni fue una saltadora que siempre dio lo
mejor de si en las grandes competiciones, cuando
la presión era mayor, y normalmente hacía sus
mejores marcas en las grandes citas. El primer
evento importante en el que participó fueron los
Campeonatos de Europa de 1971 en Helsinki,
Finlandia, donde con 18 años acabó en novena
posición, con 1'78, que en aquellos momentos fue su récord personal.
En
los Juegos Olímpicos de Munich 1972 sorprendió
metiendose en la final, en una competición
ganada por la jovencita alemana de dieciseis
años Ulrike Meyfarth. Simeoni acabó en una muy
meritoria sexta plaza, saltando 1'85, y superando
en cinco centímetros su marca personal.
FINAL
DE SALTO DE ALTURA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE
MUNICH 1972

Luego
llegaron los Campeonatos de Europa de Roma en
1974. Pese a no ser una de las favoritas, volvio
a mejorar su marca personal y con 1'89 se colgó
la medalla de bronce. En esa competición la
alemana Rosemarie Ackermann batía el récord
mundial con 1'95.

En
su segunda final olímpica, la de Montreal 1976,
Rosemarie Ackermann y Sara Simeoni protagonizaron
un duelo muy reñido. Ambas saltaron 1'91 en su
primera tentativa, pero finalmente Ackermann
logró pasar los 1'93 y se llevó la medalla de
oro. Simeoni fue plata con 1'91, una nueva marca
personal, y su mayor éxito hasta la fecha.

Sara Simeoni en Montreal 1976
FINAL
DE SALTO DE ALTURA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE
MONTREAL 1976

Al
año siguiente, 1977, Ackermann y Simeoni
volvieron a verse las caras en Düsseldorf,
Alemania, durante la Copa del Mundo. Una semana
antes, Ackermann se había convertido en la
primera mujer en la historia en superar los dos
metros. En Düsseldorf volvio a ganar Ackermann.
Al
finalizar 1977, Simeoni tenía una mejor marca de
1'93, siete centímetros menos que la de su gran
rival, y en esas condiciones parecía dificil
hacerle sombra. Sin embargo en 1978 Simeoni
daría un gran salto de calidad, y gracias a una
mejora de su preparación, mejoró rapidamente.
Ya en el invierno consiguió 1'97 en pista
cubierta.
En
agosto, ya al aire libre, en una reunión
internacional celebrada en Brescia entre Italia y
Polonia, y tras hacer su mejor marca con 1'98,
puso el listón en 2'01 para intentar batir el
récord mundial de Ackermann. Para sorpresa de
todos, en su segunda tentativa consiguió pasar
la barra. Simeoni había batido el récord del
mundo.
Un
mes después eran los Campeonatos de Europa de
Praga, en los que la rivalidad entre Ackermann y
Simeoni en el salto de altura era uno de los
grandes atractivos. Hay que tener en cuenta que
por esta época ambas eras muy superiores a todas
las demás. En Praga Simeoni saltó 1'99 en su
primera tentativa, mientras Ackermann necesitó
dos intentos. La siguiente altura eran 2'01, que
significaba igualar el récord mundial, y solo
Simeoni consiguió pasar el listón, ganando así
la medalla de oro, y consagrándose como la mejor
saltadora del momento.

En
los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, estuvieron
presentes Simeoni y Ackermann, pero esta vez
Simeoni era de largo la gran favorita frente a
una Ackermann disminuida por continuas lesiones.
Sara Simeoni ganó en Moscú su primera y única
medalla de oro olímpica con 1'97, nuevo récord
olímpico. Ackermann solo fue cuarta.

Sara Simeoni en Moscú 1980

Sara Simeoni en Moscú 1980

Rosemarie Ackermann en Moscú 1980
Vemos que utiliza el estilo rodillo ventral, a
diferencia de Simeoni
FINAL
DE SALTO DE ALTURA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE MOSCÚ 1980

Por
esta epoca Simeoni empezo a tener problemas con
las lesiones, aquejada de una persistente
tendinitis. En los Campeonatos de Europa de
Atenas 1982 fue medalla de bronce con 1'97, y
tuvo que ver como una renacida Ulrike Meyfarth
(la campeona olímpica de 1972) no solo ganaba el
oro sino que le quitaba el récord mundial
saltando 2'02.

Sus
problemas con la tendinitis eran tan evidentes
que en los I Campenatos Mundiales de Helsinki
1983, no consiguió ni siquiera pasar a la final.
Casi todos daban ya a Simeoni por acabada.
Sin
embargo su leyenda decía que siempre daba lo
mejor de si en las grandes citas, y durante los
Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984, a los que
llegó con 31 años, demostró una capacidad
competitiva poco común. Esa final olímpica fue
especial por muchos motivos, pues en ella se
vieron las caras dos veteranas que ya habían
estado en la final olímpica de Munich, doce
años antes: Sara Simeroni y Ulrike Meyfarth.
En
la final Simeoni consiguió franquear el listón
situado en 2'00 y superar los 2 metros por
primera vez desde 1978. Por desgracia para
Simeoni, Ulrike Meyfarth consiguió elevarse
sobre 2'02 y ganó la medalla de oro, pero la
plata de Simeoni era un resultado extraordinario.

Sara Simeoni en Los Angeles 1984
FINAL
DE SALTO DE ALTURA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LOS ANGELES 1984


Sara Simeoni en Los Angeles 1984

Sara Simeoni en Los Angeles 1984
Simeoni
no se retiró tras los Juegos pero ya no
volvería a tener buenos resultados. Se retiró
tras los Campeonatos de Europa de 1986 en
Stuttgart, en los que no consiguió pasar a la
final. Así se ponía el cierre a una carrera
deportiva ejemplar, repleta de éxitos, y en la
que destacó su capacidad de crecerse ante los
mayores retos y desafíos.
Simeoni
fue 23 veces campeona de Italia (trece al aire
libre y diez en pista cubierta) y sus 2'01
conseguidos en 1978 siguen siendo el récord de su país.
Está
considerada como la mejor atleta italiana de la historia.