Stefka
Kostadinova nació el 25 de marzo de 1965 en
Plovdiv (Bulgaria) y es una de las mejores
saltadoras de altura de todos los tiempos.
Además de ser campeona olímpica, mundial y
europea, todavía posee el vigente récord del
mundo con 2.09m desde 1987.
Con dieciseis años
participó en los Campeonatos de Europa en
categoría junior de 1981, donde finalizó en décima posición.
Su ascenso a la élite
mundial se produjo en 1984 cuando mejoró en 10
centímetros su mejor marca personal, saltando
dos metros justos en Sofía. Acabó ese año
cuarta del ranking mundial, y aunque optaba a una
medalla en los Juegos Olímpicos de Los Angeles
1984, no pudo acudir debido al boicot de los países del Este.
Para 1985 ya se convirtió
en la mejor saltadora del mundo, pues con 2.06m
conseguidos en Moscú lideró en rankig mundial
de ese año. Además ese año se proclamó
campeona europea y mundial en pista cubierta y
venció en la Copa del Mundo disputada en Canberra, Australia.
En 1986 estableció su
primer récord del mundo. Primero el 25 de mayo
igualó en Sofía la plusmarca mundial de 2.07m
que estaba en poder de su compatriota Lyudmilla
Andonova, y solo seis días despues la superó en
un centímetro dejándola en 2.08m Ese verano
consiguió también su primer gran título
internacional al aire libre, proclamándose
campeona de Europa en Stuttgart, con un salto de dos metros justos.


Stefka Kostadinova en los Mundiales de Roma 1987
En 1987, tras revalidar a
principios de año sus títulos europeo y mundial
en pista cubierta, llegaría el momento más
importante de su carrera deportiva, en los
Campeonatos del Mundo disputados en Roma. La
final se disputó el 30 de agosto, y Kostadinova
fue la mejor con diferencia. Tras obtener la
medalla de oro, colocó el listón a una altura
de 2.09m, y lo superó, batiendo su propio
record mundial, un récord que casi veinte años
despues aun no ha sido superado por nadie.

En 1988 sufrío la gran
decepción de no poder ganar la medalla de oro en
los Juegos Olímpicos de Seúl, donde era la gran
favorita. Sin embargo no pudo pasar de 2.01m
(pese a que tres semanas antes había saltado
2.07m en Sofía) y se vio sorprendida por la
norteamericana Louise Ritter que saltando esa
misma altura, lo hizó en menos intentos, por lo
que Ritter ganó el oro y Kostadinova la plata.
El bronce fue para la rusa Tamara Bykova.

Podium en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988
Tamara Bykova (bronce), Louise Ritter (oro) y Stefka Kostadinova (plata)
SALTO DE ALTURA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE SEÚL 1988

Su carrera deportiva
sufrió un serio revés en 1989, cuando una grave
lesión la mantuvo alejada de las pistas durante
esa temporada y la siguiente. Cuando volvió en
1991 parecía haber perdido su antigua
consistencia y dominio, además de tener que
enfrentarse a nuevas rivales. En los Campeonatos
del Mundo de Tokio de ese año decepcionó por
completo y solo acabó sexta con un pobre salto
de 1.93 m. La alemana Heike Henkel se había
convertido en la nueva reina de las pistas.
En 1992, año olímpico,
Kostadinova volvió por sus fueros, y poco antes
de los Juegos hizó en San Marino la mejor marca
de la temporada con 2.05 m Kostadinova y Heike
Henkel eran las grandes favoritas para el oro
olímpico, y la búlgara esperaba tomarse la
revancha de Seúl. Sin embargo en la capital
catalana decepcionó por completo, y ni siquiera
pudo subir al podio. El oro fue para Henkel con
2.02m, la plata para la rumana Alina Astafei y
el bronce para la cubana Ioamnet Quintero,
quedando Stefka en un decepcionante cuarto lugar
con una pobre marca de 1.94m Pese a todo acabó
la temporada como lider del ranking mundial con
sus 2.05m de San Marino.
SALTO DE ALTURA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE BARCELONA 1992


Stefka Kostadinova en los Mundiales de Stuttgart 1993
En los mundiales en
pista cubierta de 1993 en Toronto (Canadá) pudo
tomarse una pequeña revancha al vencer a Henkel
y ganar el título mundial indoor por cuarta vez
en su carrera. Sin embargo en los Mundiales al
aire libre de Stuttgart volvió a decepcionar
hasta el punto de no pasar ni siquiera a la
final. La campeona ese año fue la cubana
Quintero. Pese a este fracaso Kostadinova volvió
a elevarse ese año por encima de los 2.05m en
una competición celebrada en Fukuoka (Japón)
liderando de nuevo el ranking de ese año.
Con 29 años cumplidos
decidió tomarse un descanso en 1994, se casó y
en enero de 1995 tuvo un hijo llamado Nikolai.
Regresó a la competición en el verano de ese
año y participó en los Campeonatos del Mundo de
Göteborg (Suecia) sin estar en plenas
condiciones, pero de manera sorprendente
consiguió proclamarse campeona del mundo, por
delante de la rumana Astafei y de la ucraniana
Inga Babakova. Era su segundo título mundial al
aire libre tras el de 1987.

Stefka Kostadinova en los Mundiales de Göteborg 1995


Stefka Kostadinova en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996
Así las cosas, llegaron
los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, su última
oportunidad, ya con 31 años, para ganar un oro
olímpico, que era lo único que le faltaba en su
palmarés. Y esta vez no falló. En una
competición de gran nivel, y con la griega Niki
Bakoyianni presionándola hasta el final, solo
ella pudo con el listón situado en 2.05m, lo
que le proporcionó la medalla de oro, y un nuevo
récord olímpico. Aun le quedaron fuerzas para
intentar un imposible, saltar el listón situado
en 2 metros y 10 centímetros, uno por encima de
su propio récord mundial, pero falló.
SALTO DE ALTURA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE ATLANTA 1996


Charles Austin y Stefka Kostadinova

Stefka Kostadinova en Salgotarian
1997 sería el año de su
despedida del atletismo. En marzo logró su
quinto título mundial bajo techo, pero una grave
lesión en el pie izquierdo durante el verano,
que requirió ser operada, la forzaron a poner
punto y final a su carrera deportiva a los 32 años.
Para entonces Stefka
Kostadinova ya lo había conseguido todo en el
salto de altura. Junto a la alemana Ulrike
Meyfarth está considerada como la mejor de la
historia en esta especialidad.

Stefka Kostadinova portando la antorcha olímpica
con motivo de los Juegos de Turín 2006


Stefka Kostadinova