Yelena Lvovna Shushunova nació el 23 de abril de 1969 en Leningrado (actual San Petersburgo), y es una
de las mejores gimnastas de todos los tiempos.
Representando a la Unión Soviética fue campeona
olímpica, mundial y europea en la década de los ochenta.
Debutó internacionalmente
en los europeos junior de Ankara en 1982, donde
ocupó un discreto 15º lugar en la competición
general, aunque llamó la atención por su
victoria en suelo. En 1983 tuvo varios resultados
destacados, entre ellos la victoria en suelo en
los campeonatos de la Unión Soviética, o el
tercer puesto en la Spartakiada de Moscú.
Yelena Shushunova, Yuri Korolev y Oksana Omelianchik
Yelena Shushunova junto a la patinadora Elena Valova en 1984
Como tantos otros
deportistas sufrió los efectos del boicot de su
país a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles
1984, en los que hubiera contado seriamente para
lograr una o varias medallas. En lugar de eso
tuvo que conformarse con participar en los Juegos
de la Amistad, una competición
alternativa a los Juegos Olímpicos que se
disputó en Olomouc (Checoslovaquia), y donde
participaron deportistas de los países que no
acudieron a Los Ángeles. Shushunova acabó
tercera en esta competición, cuyo nivel era con
toda seguridad mejor que el de la olimpiada, ya
que las soviéticas eran las mejores del mundo en esa época.
Montreal 1985 - Yelena Shushunova y Oksana Omelianchik
Equipo de la Unión Soviética campeón mundial en Montreal 1985
(I-D) Mostepanova, Kolesnikova, Yurchenko, Shushunova, Baraksanova y Omelianchik
En 1985 se consolidó como
una de las grandes gimnastas del mundo al
proclamarse en Helsinki campeona de Europa, y
poco después en Montreal, campeona del mundo,
aunque empatada en la primera posición con su
compatriota Oksana Omelianchik. Por supuesto la
Unión Soviética quedo campeona por equipos, y
Shushunova sumó además el oro en salto, la
plata en suelo y el bronce en la barra de
equilibrios.
Yelena Shushunova en los Goodwill Games de Moscú en 1986
En 1987 las gimnastas
rumanas irrumpieron con gran fuerza, y Shushunova
sufrió una doble derrota ante ellas. Primero en
los campeonatos de Europa celebrados en Moscú,
donde venció la rumana Daniela
Silivas, mientras Shushunova se
tuvo que conformar con el bronce empatada con la
búlgara Diana Dudeva (segunda fue la soviética
Alevtina Pryakhina). Y poco después la más
importante en los Campeonatos del Mundo de
Rotterdam, donde las rumanas desbancaron a las
soviéticas en la competición por equipos,
mientras que en la individual el oro se lo llevo la rumana Aurelia
Dobre, con Shushunova segunda y Daniela Silivas tercera.
Shushunova se desquitó parcialmente en las
finales por aparatos, ganando el oro en suelo y
salto, la plata en barra de equilibrios y el bronce en asimétricas.
Juegos Olímpicos de Seúl 1988
La competición más
importante en la carrera deportiva de Yelena
Shushunova fueron los Juegos Olímpicos de Seúl
1988, siendo el aconteciomiento por el que
siempre será recordada. A diferencia de los
anteriores, estos eran unos Juegos sin boicots, y
en ellos por fin se iba a dilucidar la
supremacía en la gimnasia mundial. Las rumanas
aspiraban a repetir el oro por equipos logrado en
los mundiales del año anterior. Sin embargo esta
vez las soviéticas demostraron su gran
categoría y vencieron a Rumanía.
Sin embargo, lo que más se
recuerda de estos juegos es el emocionante y
agónico enfrentamiento entre la Shushunova y la
rumana Daniela Silivas por hacerse con el triufo
en el concurso general individual.
Equipo de la Unión Soviética campeón olímpico en Seúl 1988
(I-D) Laschenova, Shushunova, Shevchenko, Baitova y Boguinskaya
Seúl 1988 - Yelena Shushunova
Seúl 1988 - Yelena Shushunova
Seúl 1988 - Yelena Shushunova
Ambas gimnastas rozaron la
perfección en todos y cada uno de sus
ejercicios, de manera que se llegó al último de
los aparatos, el salto, con una ligerísima
ventaja (0.025 puntos) de Daniela Silivas sobre
Shushunova. En el salto Silivas obtuvo una
puntuación de 9.950, una gran puntuación, pero
no imposible de superar para su rival. De esta
forma Yelena Shushunova, que saltaba después,
tenía en su mano superar a la rumana, aunque
para ello necesitaba conseguir un 10, es decir, un salto perfecto.
Una de las escenas más
recordadas es la de Yelena concentrándose para
realizar el salto definitivo, con su rostro
hierático, mientras a su lado Daniela Silivas
que ya había saltado, espera inquieta el
desenlace de la competición. Fueron unos
momentos de gran tensión e intensidad que
culminaron cuando Shushunova hizo su salto y la
nota unánime de los seis jueces fue de... 10.
Shusunova se proclamaba así campeona olímpica,
el único título que le faltaba en su
extraordinaria carrera deportiva.
Seúl 1988 - Yelena Shushunova y Daniela Silivas
Shushunova y Silivas
protagonizaron en Seúl una de las mejores
competiciones de la historia de la gimnasia.
Días después Silivas consiguió un gran éxito
al vencer en tres finales por aparatos, mientras
Shushunova se tuvo que conformar con la plata en
asimétricas y el bronce en barra de equilibros.
Curiosamente esta vez falló en el salto, el
aparato que la había convertido en campeona del concurso general.
Tras los Juegos, Shushunova
se retiró de la gimnasia. Tenía 19 años y en
los cuatro años que van de 1985 a 1988 fue la
gran dominadora en este deporte. En 2004 fue
incluida en el Salón de la Fama de la Gimnasia Internacional.